Así se ve por dentro
Dos lados. El tuyo es tu panel, donde manejas todo desde Telegram. El de tu fan es la app que abre desde tu bot.

Hoy
Entras y lo ves de un vistazo: quién te escribió, qué recarga espera, qué suscripción vence, cuánto vendiste. Y tres botones: subir, publicar, enviar.

Tus chats
Cada cliente con lo que lleva gastado y si está suscrito. Le contestas, le mandas un set con precio o una foto, y ves sus recargas en el mismo chat.

Clientes
Todos los que han entrado, con lo que han gastado y cuándo se les vence la suscripción. Filtra los que nunca han comprado y mándales algo.

Publicar
Desde el teléfono, en tres toques: las fotos, quién las ve (suscriptores, todos o con precio) y listo. La marca de agua va sola.

Tu contenido
Tus sets con su portada, su precio y cómo están: publicados, ocultos o en borrador. Los armas y los cambias desde aquí.

Tu asistente
Lo que tu bot hace solo, con qué palabras y qué hizo esta semana: bienvenida, seguimiento después de cada compra y aviso de vencimiento. Las respuestas con IA son un extra.

Dinero
Las recargas que esperan tu «Ya llegó», lo que vendiste este mes y en total, por qué entró (sets, suscripciones, propinas) y quién gasta más.

Envíos
Un mensaje a todos, a los suscritos, a los que ya compraron o a los que nunca compraron, con plantillas ya escritas. Si quieres, con un set y su precio.

Visitas
Cuántas personas entran a tu app, cuánto se quedan, qué tocan y por qué enlace llegan: cada red o campaña con su gente y sus ventas.

Tu app
Tu nombre, tu foto, tu portada, tu color, tu precio, tu bienvenida y cómo te pagan.